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THÈME 10

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?SE PUEDE DESOBEDECER SI UNA LEY NO ES LEGÍTIMA?
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DOSIER COMPLETO

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TEMA 10

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. La legalidad

. La legitimidad

. La resistencia

. La no violencia

. La desobediencia civil

. La acción directa no violenta

. Participar en el cambio

. La fuerza de lo colectivo

 

Desde los primeros minutos del documental, Lyllou Chevalier1 cuestiona nuestra ética oponiendo los términos legitimidad y legalidad. Empecemos por aclarar estos dos conceptos. La legalidad se define como lo que es conforme con los textos legislativos actuales, lo que autoriza el conjunto de leyes aplicables en un espacio determinado. La legitimidad se define como lo que se reconoce como justo, se refiere a lo que es conforme con la moral, la verdad y la justicia. Esta comparación, expuesta más detalladamente en el Tema 8, nos recuerda la intervención de Corinne Pelluchon2 sobre el derecho y la justicia respecto a los animales. Volviendo a los conceptos de legitimidad y legalidad, resulta éticamente necesario que ambas estén en consonancia. Pero, ¿qué ocurre si no es el caso? ¿Se crea entonces un vínculo de subordinación entre lo legítimo y lo legal?

En 1690, John Locke3 escribió “Cuando los legisladores se esfuerzan por arrebatar y destruir las cosas que son propiedad del pueblo, o lo esclavizan bajo el yugo de un poder arbitrario, se sitúan en estado de guerra contra el pueblo, que a partir de ese momento está absuelto y exento de cualquier tipo de obediencia a los mismos”. Cien años después la Declaración de independencia de los Estados Unidos de América4, Locke afirmó que “cuando una larga serie de abusos y de usurpaciones, que invariablemente persiguen el mismo fin, marca la voluntad de someter (a la ciudadanía) a un despotismo absoluto, la misma está en su derecho y es su deber derrocar al gobierno culpable y buscar nuevas salvaguardias para garantizar su seguridad futura”. Por consiguiente, el concepto de legalidad se debilita si se pone en tela de juicio la legitimidad. Lyllou Chevalier nos recuerda que, siendo jerárquicamente superior, la conciencia moral se sitúa por encima de la ley oficial. Contrariamente a los primeros ensayos de Montaigne5 o de Pascal6 sobre “el fundamento místico de la autoridad de una ley”, la fuerza de las leyes no reside en el hecho de que sean leyes sino en que sean legítimas. Y si las leyes ya no están en contexto o si la distorsión entre legalidad y legitimidad es demasiado importante, resistir se convierte entonces en un deber moral. El reto estriba entonces en identificar las salvaguardias para mejorar (o reinventar) nuestras democracias, sin hacerlas estallar en pedazos o hundirlas en el caos social…

Podemos identificar, por lo menos, tres ejes de resistencia que son complementarios: 1- La legalidad: intentar dialogar con el poder establecido utilizando todos los medios legales disponibles. La idea es ejercer presión mediante peticiones, recursos judiciales, difusión en los medios de comunicación, manifestaciones o huelgas autorizadas… 2- La autonomía: romper el diálogo con el poder constituyendo pequeñas comunidades o grupos informales.

Siendo jerárquicamente superior, la conciencia moral se sitúa por encima de la ley oficial

La idea es iniciar el cambio pretendido, pero de manera autónoma, y despertar en los demás las ganas de cambiar, por ejemplo participando en cooperativas de consumo, huertos colectivos, viviendas compartidas, redes de intercambio, comunidades autónomas. 3- La desobediencia civil no violenta: resistir de manera legítima, aunque sea ilegal, sin cesar de dialogar con las autoridades. Esta resistencia desempeña el papel de contrapoder intentando poner de manifiesto las aberraciones y forzar el cambio. En cuanto a las formas de resistencia ilegales que luchan con violencia contra un poder democrático o antidemocrático, hemos decidido no desarrollarlas aquí, aunque sean numerosas y merecerían un análisis en profundidad.

Vamos a intentar identificar algunas condiciones que podrían justificar la desobediencia civil y convertirla en legítima. Ante todo, es importante determinar el marco. No se trata en absoluto de actuar en función del interés propio o de imponer nuestros deseos a otras personas. La desobediencia tiene que tender a establecer una justicia honorable que está fundada en la razón, en el bienestar del colectivo y en el interés general so pena de añadir injusticia a la injusticia o de responder a una ley arbitraria con otra igualmente arbitraria. La desobediencia no es una puerta abierta al caos. Gandhi7 decía que la desobediencia tiene que ser constructiva, es decir que tiene que proponer alternativas concretas, duraderas, adaptables y múltiples. Desobedecer puede ser un deber, pero tiene que estar motivado por intenciones nobles y seguir siendo constructivo. Mejorar o reinventar nuestras democracias, pero sin pulverizarlas.

Sin embargo, la desobediencia civil no puede adoptar cualquier forma. A lo largo del último siglo, muchas personas han utilizado la ilegitimidad de una ley para promover la necesidad de cambio. Entre ellos se encuentran Nelson Mandela, Gandhi, Rosa Parks y Martin Luther King. De hecho, en este documental, Satish Kumar8 y Samdhong Rinpoché9 hacen referencia a Gandhi, quien dijo: "Sé el cambio que deseas ver en el mundo". Con esta frase aparentemente sencilla, Gandhi quería convencernos de que no podemos esperar que la respuesta a los problemas venga de algo externo, como las empresas, los políticos o las ONGs, sino que, sobre todo, debe haber un cambio interno de nuestra propia percepción del problema. La mayoría de nosotros vemos el conflicto como una oposición entre el bien y el mal. Gandhi nos anima a romper con esa dualidad de nuestra conciencia y a comprender que nosotros mismos estamos llenos de contradicciones. En pocas palabras, no hay un "otro", un malhechor, un enemigo o un mal externo frente a un "yo" que representa la verdad y la bondad innatas. El conflicto es simplemente una representación de lo que hay dentro de cada uno de nosotros. Por eso, es importante comprender primero las propias debilidades, límites, contradicciones y sufrimiento para aceptarlos tanto en uno mismo como en los demás. Esto nos permite buscar una especie de simbiosis y promover el cambio colectivo en lugar de condenar a los demás o juzgarlos. Este paso hacia la reconciliación con uno mismo y con los demás es fundamental. 

 

Esto implica que la desobediencia civil debe mantener dos vías para avanzar hacia la toma de conciencia y lo que es correcto. En primer lugar, pone de relieve que la unión hace la fuerza. Actuar juntos y confiar los unos en los otros es creer que el cambio es posible y fomentar el cambio en los demás. En segundo lugar, se basa en el mismo principio de no violencia defendido por todos los grandes nombres del movimiento de desobediencia civil, empezando por Martin Luther King, que reforzó algunos de sus aspectos: 1- La no violencia es la verdadera resistencia activa. Hay fortaleza en esa resistencia, siendo uno mismo espiritual y emocionalmente activo lo que permite mostrar a tu oponente que está en el camino equivocado. 2- Busca la reconciliación, actuando de forma respetuosa sin humillar a tu oponente, e intentando que simpatice con tu causa. 3- La lucha se dirige contra el conflicto en sí y no contra las personas que actúan en ese conflicto, porque es el conflicto lo que queremos erradicar. 4- El resistente no violento está dispuesto a soportar la violencia sin tomar represalias. Esta aceptación también atrae más participación colectiva (incluso de los oponentes) a la causa. 5- La no violencia es también una búsqueda interior basada en el amor. Consiste en reencontrar la fraternidad humana rompiendo los círculos viciosos de la violencia y el odio. Quien me hace daño, primero se hace daño a sí mismo.

 

Tal y como nos explica Lyllou Chevalier del movimiento Extinction Rebellion, una de las reacciones posibles a una ley ilegítima es emprender colectivamente acciones directas no violentas. El objetivo es mostrar a las autoridades que son ellos los que favorecen el interés de un pequeño (pero poderoso) grupo de la sociedad en detrimento del interés general. Si bien estas acciones directas ilegales desempeñan un papel de resistencia, no son en sí delictivas. Para que sean significativas, estas acciones directas de desobediencia civil deben cumplir ciertos requisitos. Además del carácter colectivo, la forma no violenta y el aspecto constructivo previamente detallados, hay que añadir: - que el aspecto ilegal eluda momentáneamente a la legalidad; - que la acción sea pública, para que pueda captar la mayor atención posible; - que la acción se complemente con los medios legales ya utilizados para dialogar y presionar a quienes están en el poder; - y que quien desobedece sea consciente y asuma el riesgo de ser sancionado, prueba de su compromiso con el estado de derecho, aún cuando se denuncie una ley en particular.

Resistencia colectiva

No se puede esperar que un cambio de paradigma derive de un despertar de los políticos actuales, de una repentina conciencia corporativa, de una figura única y eminentemente ilustrada, ni de ningún tipo de magia. Por el contrario, los cambios provendrán de dinámicas colectivas y ciudadanas que, a su vez, servirán para sensibilizar a los políticos y a las grandes empresas. Si bien se requiere ante todo el despertar de la conciencia individual, es a través de la unión de fuerzas e inteligencias múltiples cómo se cataliza y se sostiene el cambio al servicio del bien común. El colectivo propicia multiplicar la energía individual: ¡así despliega toda su fuerza!

Probablemente, el ejemplo más ilustre siga siendo la “Marcha de la Sal”, impulsada por Gandhi el 12 de marzo de 1930. Acompañado sólo de 79 compañeros, inició una caminata hasta el océano en un acto de desobediencia cuyo objetivo era recoger agua del mar y producir sal de manera ilegal, un producto básico sujeto al impuesto británico. A lo largo de los 390 kilómetros que los separaban del océano, se les fueron sumando decenas de miles de indios. Fiel a las recomendaciones de Gandhi, el movimiento asumió el camino de la no violencia. Los británicos, no obstante, arrestaron a Gandhi y a otros 60.000 indios. Tras una estancia de nueve meses en prisión, Gandhi fue finalmente liberado. Este acto contribuiría a la caída del régimen colonial británico en la India.

¿Acaso nuestra actual crisis no está siendo exacerbada por la obediencia civil más que por la resistencia?

En la actualidad, la desconfianza ciudadana se extiende a todos los ámbitos. Las “Zonas a Defender” (ZAD, por sus siglas en francés) han proliferado en diversos países y se han convertido en símbolos de resistencia. Muchas iniciativas han provocado cambios e inspirado movimientos colectivos. Por ejemplo, Cédric Herrou ofreció su ayuda a los inmigrantes; Carola Rackete rescató a un grupo de personas en el Mediterráneo y atracó sin permiso a pesar de las restricciones; José Bové participó en la destrucción de cultivos transgénicos; Greta Thunberg animó a los estudiantes a faltar a la escuela a fin de condenar la crisis medioambiental; diversos informantes arriesgaron sus vidas al denunciar ciertos hechos... En conclusión, se puede decir que realmente no importa si el acto de resistencia es legal o ilegal, colectivo o individual. Para alcanzar la armonía con uno mismo, con los demás y con el resto de la Naturaleza, cada cual debe tomar parte en los cambios que considere legítimos para convertirse en un ciudadano responsable, activo, crítico y solidario. Al mismo tiempo, han de preservarse las salvaguardias que impiden que nuestras democracias sean destruidas o sumidas en el caos social...

. La legalidad

. La legitimidad

. La resistencia

. La no violencia

. La desobediencia civil

. La acción directa no violenta

. Participar en el cambio

. La fuerza de lo colectivo

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Herramientas pedagógicas

(Des)igualdades mundiales

Maleta pedagógica coordinada por el CNCD (movimiento ciudadano belga compuesto por más de 70 ONGs); 19 herramientas pedagógicas concebidas por 15 asociaciones para deconstruir con los jóvenes(a partir de 15 años) los mecanismos que crean o refuerzan las desigualdades mundiales. La CNCD propone asimismo diversas animaciones wwwcncd.be

DEZOBEY!

Juego y carnet pedagógico diseñado por la asociación Quinoa en 2018.

A partir de las experiencias de los participantes, lo que permite abordar lo esencial de las causas que les animan y les inspiran, este juego deja sitio a los intercambios y a la acción. Solicitud de módulo de animación. www.quinoa.be

Potentia

Juego corealizado por Quinoa y Oxfam RDC en 2016. También conocido como La fuerza del colectivo, este juego refuerza la comprensión de las iniciativas ciudadanas y las materializa. Sublime… www.quinoa.be

Espíritu crítico: Canopea -Scérén

Carpeta pedagógica para desarrollar el espíritu crítico de los alumnos. Herramientas y métodos según 20 secuencias pedagógicas muy detalladas, a la carta, sobre temas transversales (analizar, verificar, debatir, argumentar, poner a prueba...).

Resistir y aprender/ Simbiosis 110, Red Idea

Simbiosis, una revista dirigida a docentes y educadores, trata sobre un mundo que se fractura y una democracia confiscada, pero en todas partes se organiza la resistencia ambiental. Profundiza los conceptos con un montón de herramientas pedagógicas. Descargable en https://symbioses.be/consulter/110

¿Política? ¡Harto de que no me importe!

Kit educativo de Oxfam (2018). Quiere dar claves para que los jóvenes descubran su poder de acción y cambien constructivamente su escuela desde dentro. www.oxfammagasinsdumonde.be

 

Desobediencia civil/ Anunciar lo que se viene encima

Este dossier permite abordar la cuestión de la desobediencia civil con jóvenes a partir de 16 años. Descargable en www.publicidadcolorur.be

 

La desobediencia civil para (re)encontrar el camino a la democracia/ Barricade asbl 

Dossier en profundidad sobre los contornos de la desobediencia como herramienta de cambio (positivo). Descargable en www.barricades.be

 

Educación: expediente especial de desobediencia, n º 139/ La Liga de la Enseñanza 

Comprender por qué, cuándo y cómo se moviliza la desobediencia civil para hacer prosperar una reivindicación en democracia. Descargable en www.ligue-enseignement.be

 

LIBROS PARA ALIMENTARSE

​Cinco discursos para desobedecer/ Philippe Godard

Estos Cinco Discursos del Chef Joseph, De Gaulle, Gandhi, Thoreau y La Boétie, de épocas y contextos muy diferentes, tienen un punto en común: la elección de la desobediencia para intentar escapar de la injusticia.

 

¡Resistencia! / Antoine Peillon

Rechazando tanto el populismo como la dictadura del mercado, esta nueva resistencia cívica se busca y se construye en las ZAD(Zonas a defender), los talleres bio alternativos, las comunidades. La ambición de este ensayo es alimentar intelectualmente el movimiento espontáneo de los ciudadanos indignados para hacer rimar de nuevo resistencia con esperanza.

 

El Camino de la Esperanza/ Stéphane Hessel y Edgar Morin 

En este ensayo, estos dos grandes pensadores y antiguos resistentes nos invitan a la formación de un movimiento ciudadano y a una insurrección de las conciencias. Lleno de esperanza!

 

Las raíces del cielo/ Romain Gary

Probablemente una de las primeras novelas de aventuras que trata muy bien de ecología. Nos embarcamos con Morel, antiguo resistente en la  guerra, en una lucha desenfrenada por la supervivencia de los elefantes. ¡Una obra maestra que hay que leer!

 

SECCIÓN DE CÓMICS

​El castillo de los animales/ Xavier Dorison

Esta utopía, basada en la distopía La granja de animales de Orwell, nos muestra que las acciones no violentas permiten la creación de un poder cooperativo y participativo. Fantástico y adictivo, hay que leerlo sin falta.

 

Plogoff/ Delphine Le Lay

Una central nuclear debe instalarse en el pequeño pueblo bretón de Plogoff. Los habitantes se movilizan, pero no es más que el comienzo de una larga lucha... Verdadera pequeña guía de las resistencias, en todas sus formas.

 

MUCHOS Y MAGNÍFICAS PELÍCULAS ILUSTRAN LA BATALLA DE LOS HEROES DE LA DESOBEDIENCIA CIVIL. 

Todos en Larzac/ Christian Rouaud 

Este documental cuenta la lucha de algunos campesinos de la meseta de Larzac contra el Estado para salvar sus tierras. Un combate determinado y alegre, pero a veces también agotador y peligroso.   

O también:   Gandhi Invictus (Mandela)   Selma (Martin Luther-King


 

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PASAR A LA ACCIÓN

​¿Quieres entrenarte en desobediencia civil?

En la mayoría de los países, las asociaciones le forman y le informan. Podemos citar, entre otras:

Acción por la paz (BE)

Colectivo de desobedientes (FR)

Dependiendo de sus intereses y su nivel de inversión, muchas organizaciones buscan voluntarios y activistas. Sobre este tema, podemos citar al menos:

CNCD

Amigos de la Tierra

Extinction Rebellion

Stop Ecocide

Greenpeace

Amnistía Internacional

WWF

Natagora

Médicos sin Fronteras

ATTAC

Transparency International

y tantos otros...

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